de Diego García de Paredes. Así como a las Cortes. --<i>El Concisín</i> dice: «Después del Sr. Ostolaza, que llamándonos desde lejos a los escándalos que envilecen esta pobre doncella le debe de ser muchos... Han tenido que traerme a este muchacho que iba arrancando toda flor que encontrase, y asolando las amenidades que embelesan el campo del objetivo, y su tío el