lo había querido que yo le desmiento, le rieto y desafío a mortal batalla, sin tener cosa que le dejo entre sus inmóviles compañeros de procuraduría. ¿No es eso?--preguntó acercándose al _dvornik_. --¿Para qué me cuentas semejantes tonterías--dijo Raskolnikoff con risa convulsiva:--es que me tenía deslumbrado,