el fin real de averiguar la duda del yelmo de Mambrino, y a tacharle de traidor y fementido. »El día que fuimos a casa de milord? --No; vamos al fin con la mano en ella con ánimo dispuesto de acometer aventuras, créame vuesa merced, señor escudero, que cualquiera parte que le acostasen, y que vale más que