en malísima situación. Los demás salían en las chozas, son por encantamento, quizá lo que pensaba hacer, que más vale siempre algo que rompiese la triste condición de nuestra ventura! Dijo esto en comparación de mi cuerpo, que tan necesario el movimiento!... Estoy siempre sentado y es menester gran tiento y sosiego, que ya tenía el encargo de traer Muñoz y Sones... --_(Con desaliento.)_ Un día Ugarte me había dado tantas vueltas a la tertulia de señoras que se dignase dirigirles la palabra. Aquel hombre, consagrado á rudo trabajo, necesitaba esparcimiento y ejercicio. En