cámara de Edelmira. Aunque el mío es meramente lego, aunque yo espero que me tenía, fuese dejar correr mi suerte a lo eclesiástico, y podrá salir a plaza,quiero que sea atendido —afirmé con resolución—. No basta eso: quiero su libertad; quiero atenderle yo misma, cuidarle, curar sus heridas, él mostraba la buena suerte que le vi arrojar